Los principios nunca fueron fáciles

Bienvenidos a bordo de nuevo! Vuestro geólogo de cabecera está de vuelta. Han pasado unos meses desde que se inauguró este humilde blog. Meses en los que no he parado de trabajar y, aunque en menor cantidad, disfrutando de los pequeños detalles de la vida que son los que realmente marcan la diferencia.

Voy a intentar describiros el momento actual en el que estoy escribiendo. Me encantaría que os pudierais transportar a este momento para compartir este momento con vosotros. Me encuentro en una terraza en la cual, varios sentidos no paran de recibir información. 

Por un lado, mis ojos pueden percibir la luna. Está creciente, y por como está, calculo que le quedará una semana para ser luna llena. Si miro hacia el E, veo el Cabo de las Huertas, mientras que si miro al W, me espera el puerto de Alicante. Si fijo mi mirada hacia el SW, puedo ver las luces de Tabarca ( en alguna entrada, contaré lo importante que es para mi esta isla) y si giro un poco más mi cabeza, Santa Pola, Arenales y Urbanova. 

Sigamos con el olfato. Huelo a mar y este olor, me hace viajar en el tiempo. Me hace reflexionar sobre la persona que soy y en toda la evolución que he seguido hasta llegar a este punto. Qué no pare esa evolución! En los valores que creo y en los que me reafirmo en cada día que pasa. (A lo largo de las entradas, veréis reflejados alguno que otro. Venga, ¡otro spoiler!)

A continuación, ¡turno al oído! Escucho el sonido del mar, su bravura (la cual me hace recordar lo insignificantes que podemos llegar a ser frente a la naturaleza).

Por último, y no por eso menos importante, el gusto y el tacto. El tacto de las teclas y del viento q recorren mis brazos cuando los estiro siempre que noto una leve racha de aire. Respecto al gusto, pues no os voy a engañar, me estoy tomando un elixir de los dioses llamado Nesquik.

Una vez que ya os he puesto en situación, voy a empezar a contaros de como un geólogo empezó a mezclar el mar y aquello que había estudiado.


Hay que remontarse al año 2017. Demonios, ¡pero como pasa el tiempo! 2017 fue un año muy pero que muy importante. En ese año, están marcadas varias páginas de este libro, el cual llamamos vida. Todo empezó en mayo de ese año. Recién llegado de Buenos Aires (mi Buenos Aires querido), a las 3 semanas aproximadamente, recibí una llamada de una empresa. Necesitaban a alguien para una campaña y, al parecer, encajé. 

Finalmente, lo conseguí. La persistencia tuvo su recompensa. En estos momentos, miro con perspectiva y da hasta vértigo de todas las cosas que han pasado, los proyectos que he estado, etc...

Bueno, ya estaba dentro y después de unos 10 días en la oficina familiarizándome con la gente y con los equipos, llegó la hora de partir. En primer lugar, fui a Vigo, y más concretamente, al puerto de Bouzas. Allí, se hizo la movilización del barco. Algunos os preguntareis, ¿"movilización del barco?". Si, se refiere a la instalación y calibración de los equipos a bordo. Por primera vez, iba a introducir en mi léxico aquel argot. 

Allí, después de unos días en Vigo, probamos todos los equipos pasando muy cerca del Parque Nacional de las Islas Atlánticas. Recuerdo subirme, con permiso del capitán, a la cofa del barco para poder ver las Islas Cíes y en ese instante, empecé a ser coleccionista de atardeceres. La prueba fue satisfactoria y ahora ya estábamos listo para la campaña. La campaña se tenía que realizar en la otra punta del España. Era un proyecto para la regeneración de playas de la Generalitat. Mientras el barco daba la vuelta a la Península, estuve unos días en Madrid asimilando todo lo que había aprendido esos días. Una vez que el barco llegó a Cataluña, fui en coche hasta Portbou (provincia de Gerona) para la instalación de un mareógrafo. Una vez instalado, volví con el resto del equipo al barco. Primera vez embarcado. ¡Qué nervios! ¡Qué emoción!


Ya estaba dentro, ahora tenía que ir con "un cuchillo entre los dientes" para no desaprovechar aquella oportunidad y demostrar que era capaz. Siempre digo lo mismo, el esfuerzo y la actitud es innegociable. Los conocimientos se adquieren. Empezaron los turnos y mi primer turno empezaba a las 4 de la mañana. Pues bien, ¿sabéis lo que pasó? Me quedé dormido y tuvieron que ir a mi camarote a despertarme. ¡Pero que vergüenza! Jamás olvidaré el salto que pegué de la cama al ver que entraron a despertarme. Menuda manera de empezar! Creo que fui el hazmerreir durante ese turno. Menos mal, que mis compañeros eran espectaculares  y no hicieron mucha sangre! Tenía por delante 8 horas en las que iba a ser el encargado de la adquisición del SSS (Side Scan Sonar o Sónar de barrido lateral). La verdad es que estaba bastante nervioso ya que podía chocar el pez con el fondo del mar. Finalmente, no lo hice (al menos esa vez) y pude irme a descansar tranquilo. Aquellos turnos, según mi criterio, eran algo duros. Eran turnos de 8 horas, por lo tanto, 3 turnos de 8 horas. Por suerte, cada semana ibamos rotando y pude adquirir todos con todos los sensores. Íbamos con  SSS, MBES, Boomer y Mag.

Debería decir que significa y para qué sirve cada uno de los sensores. ¡Próximamente en Instagram empezarán todas esas explicaciones! ¡Calma!

Spoiler; SSS ( ya lo he dicho antes :P), MBES (MultiBeam EchoSounder), Boomer (sísmica), Mag ( Magnetómetro).

Respecto a la gente, solo puedo decir que tengo muy pero que muy buen recuerdo de aquella campaña, No solo por ser la primera sino por la calidez que se respiraba en aquel barco. La tripulación del barco, excepcional. Largas conversaciones en el puente con el capitán (un placer y un honor haber trabajado con él). Durante el turno, venían a charlar con nosotros marineros o la gente de máquinas. Auténticos fenómenos todos ellos. Una de las cosas que mejor recuerdo de aquella campaña fue la comida. Creo que nunca he comido tan bien como lo hice en aquél barco (por cierto, no lo he dicho pero el barco era el "BIO El Investigador"). Esto solo era el principio de todo lo que vendría después.


Creo que empieza a ser algo densa esta entrada así que...






¡¡CONTINUARÁ!!😉😉























Comentarios

  1. Que bonito e interesante. ENHORABUENA, Nunca se hubiese comentado tan brillante exposición del trabajo de un Geologo ENHORABUENA MANUEL.




    ENHORAB

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